La bioseguridad está directamente relacionada con la proporción de atención médica de calidad. Gracias a ella, tanto los profesionales de la salud como los pacientes corren menos riesgos de adquirir distintas enfermedades.
¿En qué consiste la bio-seguridad hospitalaria?
Hablando de manera general, la bioseguridad consiste en un conjunto compuesto por procedimientos y normas estrictas que deben seguirse. Todas estas tienen como objetivo eliminar o disminuir los distintos factores biológicos de riesgo.
Por lo tanto, su implementación resulta en la protección y la seguridad de las personas en los hospitales. Las medidas asociadas a la bioseguridad tienen que seguirse en la dirección y administración de los hospitales.
Principios fundamentales
Existen principios en los cuales se basa la bioseguridad hospitalaria y es práctico saber identificarlos. De ellos dependen los trabajadores del campo de la salud para cuidar su seguridad y la del resto. Aquí se definen los 3 principios básicos:
- Universalidad: El personal sigue las precauciones estándar o medidas preventivas como parte de una rutina que previene riesgos.
- Barreras para contención: Son las que evitan una directa exposición a fluidos orgánicos que son potencialmente contaminantes. Para ello, se siguen procedimientos adecuados que implican el uso de elementos protectores, equipos y materiales especiales.
- Manejo de los residuos: Son los medios y pasos utilizados para eliminar todo el material contaminado empleado en distintos procedimientos. Todo se hace sin originar ningún tipo de riesgo ni para el personal médico ni para los pacientes.
¿Por qué son importantes los acabados sanitarios para garantizar bioseguridad?
Es indispensable que los acabados sanitarios, e interiores en general, eviten o no promuevan la contaminación. De esa forma, los objetos y materiales con los cuales los pacientes están en contacto no serán un peligro.
Al garantizar eso, el Estado cumple con su deber de prevenir las infecciones de tipo nosocomial. Así que optimizar la calidad de los acabados en los espacios internos de establecimientos de salud se considera una prioridad.
Ejemplos de buenos acabados
Las normas que rigen los acabados sanitarios exigen la garantía de una correcta eliminación de polvos inorgánicos y microorganismos. Esta debe ser otorgada mediante la facilidad al llevar a cabo la higienización y limpieza de todas las áreas.
Al momento de diseñar y construir estas zonas, es esencial prestar atención al recubrimiento de paredes, pisos y más. Aunque cada proyecto de construcción es diferente, hay ciertas características que deberían distinguir a los acabados sanitarios.
A continuación, se mencionan cuáles son esos detalles convenientes:
- Superficies antiderrapantes o lisas con recubrimientos que ofrecen protección contra daños.
- Facilidad de limpieza y apariencia estética que ofrece brillo y colores variados.
- Impedimento de generación y/o acumulación de polvo o microorganismos, debido a la falta de juntas y poros.
- Resistencia a agentes corrosivos químicos y oxidantes fuertes, como ácidos y solventes.